martes 15 de septiembre de 2009

Manifiesto

Ser mujer

Nunca he sido feminista. Es más, me carga el feminismo. Ese de lanzar los sostenes, ese que gritó a los cuatro vientos que con la píldora había nacido una nueva mujer, aquel que renegó de la maternidad.

Estoy orgullosa de ser mujer. Me encanta mi rol en la sociedad. Creo que, sin exagerar, movemos al mundo. Realizamos diversas tareas, esforzándonos por hacerlas todas bien. Corro como lo hacen todas mis amigas que tiene marido, hijos y trabajan. Además de padres, sobrinos, ahijadas, amigas con problemas que necesitan ser escuchadas, en fin, y otras tantas cosas más.

No quiero caer en la exageración. Pero a todo esto hay que sumarle nuestra apariencia física que según muchos no es más que el reflejo de lo que tenemos en nuestro interior

domingo 6 de septiembre de 2009

"Niños en la calle"

viernes 7 de agosto de 2009

Literatura


Mario Vargas Llosa:

"Las chicas malas son más divertidas"


Hace un tiempo atrás leí en Vanidades una entrevista al escritor Mario Vargas Llosa, en la cual se confesaba de algunas cosas, para mi, novedosas. La periodista Sol Alonso fue la responsable de esta conversación informal y de texto corto, sin embargo, amena, informativa y que muestra a un Vargas Llosa relajado, simpático y pícaro - en una palabra - un seductor. Y esto fue posible porque la profesional tenía conocimiento de la vida del peruano, lo que le permitió realizar un diálogo ágil y familiar.


Alonso entrevista a una persona interesante y que siempre está en la noticia literaria porque no abandona - gracias a Dios - el don de escribir. Además, sus libros siempre son interesantes de conversar e investigar.


Esta entrevista muestra en sus preguntas una preparación inmediata. Esto es comprobable por la forma distendida en que el autor las responde. Comienza con una frase del propio entrevistado, además, sabe su día y lugar de nacimiento, y todos los nombres con que fue bautizado. Otro ejemplo que muestra el reporteo hecho antes de la entrevista, es que ella descubrió las ciudades importantes en la vida de Vargas Llosa.


La preparación remota se puede leer en la pregunta sobre la nacionalidad entregada por un ex presidente de España, como también, en el Premio que recibió. La periodista muestra conocimiento del mundo, la política y los libros del autor, esta sería su cultura periodística.


Un detalle oculto. No se dice de manera explícita, pero se filtra en el diálogo. Una pequeña semblanza porque vemos a un Mario Vargas Llosa que no le gusta lo solemne. Que piensa que las mujeres leen más que los hombres. Sol presenta los datos biográficos del autor, como su ciudad de nacimiento, su edad e, incluso, logra que el peruano le cuente un episodio personal vivido en su infancia.


Aquí va una copia de lo publicado en Vanidades en septiembre del 2008.

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"Las chicas malas son más divertidas"


"El talento nace de la perseverancia". Lo dice alguien que, aunque nació en domingo, sólo se concede un descanso para dormir. M.Vargas Llosa, peruano de Arequipa, tiene a sus 72 años casi todos los galardones de literatura y aún así no renuncia a seguir viajando rumbo a lo desconocido. Su destino más inmediato: el Congo del siglo XX que visita desde su escritorio para su próxima novela, de título provisiona, El sueño del celta. Volverá en noviembre para presentar El viaje a la ficción, un ensayo sobre el escritor uruguayo Juan Carlos Onetti. Proyectos en marcha que le ayudan a no sentir ni el paso ni el peso de los años. "Menos mal que ahora ya es mayor -afirma entre risas el escritor chileno Antonio Skarmeta- porque de joven nos robaba todas las novias". Y es que si la elegancia fuera una patología, hace tiempo que MVL estaría desahuciado.
Le bautizaron Jorge Mario Pedro, pero se llama, simplemente, Mario. ¿Un nombre tan compuesto le sonaba a culebrón?
Me quedé con Mario. Suena mucho menos solemne y yo detesto la solemnidad.
Confirmado y contrastado: usted luce aspecto de galán. ¿Es útil para un escritor?
Supongo que ayuda a conseguir lectoras. Siempre he defendido que las mujeres leen más y mejor que los hombres.
Leyendo su novela, "Travesuras de la niña mala", uno se pregunta: ¿a las niñas malas de su vida les otorga tanta condescendencia como a la de su relato?
Toda la del mundo. Las niñas malas no sólo son más divertidas que las buenas, sino que proporcionan los personajes literarios más atractivos.
Se durmió en el cine viendo...
Casi todas las películas del espantoso director estadounidense Oliver Stone.
¿Y en cuál lloró?
Sobre todo en La Strada, de Fellini. También lloré a moco tendido con Les enfants du paradis, de Marcel Carné.
¿Con quién sería un generoso mecenas?
Con esos jóvenes poseedores de auténtica vocación literaria y artística que viven asfixiados por dificultades materiales.
Comer, beber, amar, ¿por este orden?
Escribir, leer, amar, comer y beber.
París 1963. MVL entrevista a su ídolo literario Jorge Luis Borges. ¿Cuál fue su primera impresión?
Lo recuerdo perfectamente, ¡cómo no! Fue muy curioso. Lo que más destacaría es la gran sorpresa que sentí al verme ante el maestro. Nunca hubiera imaginado a un Borges tan frágil, tan tierno y, lo que es más extraño, tan indefenso.
¿Y la última?
De admiración sin reservas.
En 1993, Felipe González le concedió la nacionalidad española (conservando la peruana). ¿Ha sido con él lo suficientemente agradecido?
Aquella fue otra de las grandes emociones de mi vida. Yo estaba visitando la Fundación Pilar y Joan Miró de Palma de Mallorca cuando una periodista me lo comunicó. Felipe González me salvó de ser un paria, que es lo que pretendía hacer de mí la dictadura de Fujimori.
¿La obtención del Premio Príncipe de Asturias le ha hecho más o menos monárquico?
Ya lo era antes de recibir el premio.
Hay muchas ciudades importantes en su vida: Lima, Madrid, París y Barcelona. ¿Para qué es perfecta cada una de ellas?
Lima para la nostalgia, París para la cultura, Barcelona para recordar los años setenta y Madrid para vivir en este momento.
Durante 16 años fue fumador empedernido. Ya son 36 los que lleva de abstinencia. ¿Cuándo le asalta la tentación de una calada?
Felizmente ya no surge nunca. Y digo felizmente, porque empecé a fumar cuando tenía siete u ocho años de edad, en Cochabamba, con mis primas Nancy y Gladis. Gastamos nuestras propinas en una cajetilla de Viceroy que fumamos entera bajo el árbol del jardín. Fumaba estudiando, mientras leía, discutía, enamoraba, conspiraba o intentaba escribir. En París llegué a los tres paquetes diarios. Fue importante librarme de esa adicción.
¿Quién ha conseguido enseñarle a manejar el iPod?
Mi hija Morgana, pero no domino nada bien la técnica.
Le han definido como: "Vargas Llosa, un canalla que escribe bien". ¿Qué le parece?
Pues lo prefiero a que me acusen de persona estupenda que escribe como un canalla.
¿Por qué insiste en enamorarse de los prohibido? Su primera mujer fue su tía y la segunda es su prima.
Bueno, no está mal que todo quede en casa. Menos mal que no tuve una hermana, porque quién sabe...
¿Cuándo sabremos el porqué del puñetazo que le propinó a Gabriel García Márquez?
Cuando nuestros biógrafos sean capaces de descubrirlo. Pero, para entonces, nosotros sólo seremos ceniza.
Podemos decir que Vargas Llosa es anti...
Antifronteras, antifacista, anticomonista, antidogmático. También pro democracia, pro libertad, pro sociedad laica, pro tolerancia, pro diversidad.
Estando usted y José María Aznar en la Universidad de Georgetown, ¿cabe alguien más?
Muchos otros. Pese a ser un centro de estudios jesuita es muy abierto y pluralista.
¿Qué tacharía de su vida en un rápido repaso?
Haberme dedicado a la política durante tres años.
¿Recuerda cuándo fue la última vez que tuvo que disimular en público?
Hace algunos años, en la Universidad de Chicago me quedé dormido mientras daba una conferencia. Al recobrar la conciencia, atemorizado, no supe cómo retomar mi charla y, bueno, desbarré.
¿El secreto para seguir con su mujer tras 30 años?
El Total Surrender (Rendición total)

-SOL ALONSO-

miércoles 25 de febrero de 2009

Festival de Viña del Mar - 50 años


¿Qué pasó con Fernando Ubiergo?


Leer algunos diarios que hablan del impensado y sorpresivo triunfo del cantautor nacional, Fernando Ubiergo. llaman mi atención. Es extraño. Fue presentado por los animadores como "nuestro próximo invitado pertenece al ADN del festival" y otra frase utilizada fue "este cantautor es sublime". Con toda esa presentación, por qué, entonces, hablar de impensado y sorpresivo. Es poco comprensible.

La primera vez que vi a Ubiergo, tenía 8 años. Tengo que confesar que me enamoré perdidamente de él. Estaba en el Hotel O'Higgins rodeado de fans que le pedían un autógrafo, era el año de "El tiempo en las bastillas". Recuerdo que él quería darle su firma a cada una de las personas que ahí se encontraban, pero llegó un hombre (puede haber sido su manager) que le dijo que era imposible consentir a toda esa pequeña multitud, en su mayoría mujeres, lolas y niñas. Él, con su sencillez, le dijo que no, que se quedaba ahí hasta terminar con titánica tarea. Y así lo hizo. Sus ojos, su sonrisa y su simpleza bastaron para que una mocosa de 8 años lo viera como un príncipe azul.

Pasaron los años y fue entregándole distintos triunfos a Chile. Galardones que en esos años, los '80, eran de gran importancia. Sin embargo, nunca perdió esa sencillez del primer día en aquel lejano Festival de la Primavera donde ganó con "Un café para Platón".



En 1981 volvió a representar a Chile en el Festival de Viña del Mar, con una canción muy especial, contenía un estribillo en inglés y estaba inspirada en John Lennon, "Pasajero de la luz". No ganó. Salió segunda en la competencia internacional, además de optener el premio al artista más popular y ganar una beca para irse a estudiar música a New York, entregada por el fallecido Reimundo Larraín.

Bueno, no seguiré con la biografía del cantautor nacional porque es conocida por una gran mayoría. Sólo quiero decir que cada vez que Fernando Ubiergo se ha parado en la Quinta Vergara, vuelve a renacer ese romance entre él y el temible monstruo, que no son más que personas comunes y corrientes que desean ver a un buen artista. Quizás ya no con las antorchas de papel que se encendían cuando interpretaba el tema de las bastillas. Pero la idea es la misma. Hoy hay antorchas modernas que igual se alzaron para el artista.

En otro festival de la ciudad jardín se presentó con otra hermosa canción, "Diosa del sur", una letra llena de metáforas que hablaba del flagelo de la cocaína en un joven. Quedó finalista, sin embargo, perdió frente al tema interpretado por Fernando Casas, también chileno. Una vez este artista me comentó que "uno de los momentos más difíciles de su carrera" fue haber interpretado su tema ganador en el Festival de la canción siendo pifiado por casi todo el público de la Quinta Vergara, que demostró su rabia por no haber sido Ubiergo el ganador del certamen.

Pasaron los años y volvió. Creo que fue el 2001 ó 2002. No lo pude ver porque estaba fuera de Chile. Sin embargo, me contaron que había sido un éxito, con antorchas modernas, los galardones típicos de este festival, incluyendo una gaviota de plata y con su familia presente entre el público. Fernando Jesús, su hijo mayor, subió al escenario para entregarle la gaviota de plata.


Entonces, ¿Por qué esta presentación sería distinta? Mal pensado de parte de los organizadores o de la producción, sobre todo por el hecho de retirar todos los instrumentos y cables, lo que derivó en lo que todos vimos en la Quinta o a travvés de la televisión. Si bien es cierto que hacía un buen tiempo que no lo veíamos en los escenarios, también es cierto que su tema "El tiempo en las bastillas", en versión moderna e interpretada por Los Difuntos Correa se escuchó con gran éxito durante el año recien pasado como tema principal de la serie de Canal 13, "Los '80s".

Aquí el autor nacional volvió a mostrar su sencillez. Puso todo de su parte para solucionar el problema, para tranquilizar al público y para ayudar a los animadores. Cantó, cosa que ningún artista internacional habría hecho, por considerarlo una falta de respeto. A esto se suma su comprensión, porque interpretó un tema totalmente desconocido y que no prendería aún más al público. Esto lo aclaró él mismo minutos después de su presentación. Pues muy distinto habría sido si hubiese interpretado cualquier otra canción de su largo repertorio y conocida por la gente.
Me lo imaginaba cantando el tema que le compuso a Gervasio "Canción para un amigo", como un homenaje a un ganador de la competencia internacional en los 50 años del Festival de Viña del Mar. Ahí el final de su presentación habría sido muy distinto.


Fernando Ubiergo y Difuntos Correa - El Tiempo en las Bastillas (Viña del Mar 2009) [HQ]
Fernando Ubiergo, quien en el año 1978 ganó el Festival de Viña del Mar con su canción "El Tiempo en las Bastillas", 31 años después de su gran triunfo, sube al escenario nuevamente para interpretar una nueva versión de este éxito, junto con un grupo de jóvenes que lograron darle ese tan preciado retoque: los Difuntos Correa.Descarga el DivX a 640x480 [83.5 MB]:http://rapidshare.com/files/202508224/FU.DC-TiempoBastillas__DivX__By_Chiro13_.avi© Universidad Católica de Chile Televisión, 2009© Televisión Nacional de Chile, 2009





jueves 19 de febrero de 2009

Columna



Lo que me enseñó una mujer peruana


En introspectiva meditaba y me quejaba de mis problemas. En ese ánimo partí a reportear sobre cómo son estafadas las nanas peruanas en Chile. Había muchas y no sabía por dónde empezar, lo hice escuchándolas. Las quejas eran múltiples. Desde cómo son estafadas en la frontera chileno-peruana hasta cómo son maltratadas por dueñas de casa aquí en Santiago.

Las escuchaba con atención. ¡Por Dios que hablan bien! Yo trataba de ser coloquial y simpática con ellas para que se abrieran y me contaran sus cosas. Me di cuenta que confundía esos dos adjetivos con pronunciar y hablar mal. “Pero tu creis qué es así” o “¿Son muy pesa’s las patronas chilenas?”. Qué error ¡Qué horror! Cuando me di cuenta que me estaban dando una clase magistral de lenguaje.

Terminé mi reportaje. Pero éste no es el tema de mi nota. Cuando estaba próxima a partir, se me acerca una persona y me dice que hay una recién llegada, que converse con ella porque debe tener miles de experiencias para contarme.

Me acerco a ella. Tenía un rostro dulce y expresivo. Le pregunto su nombre y me lo canta. Así de bonito habla. Después de hacerle las preguntas de rigor, nos pusimos a conversar. Tiene dos hijas que dejó al cuidado de su mamá, porque el papá de las niñas no le estaba dando lo suficiente para que pudieran vivir. Entonces, una prima que ya está en Chile la llamó y la convenció para que se embarcara en este viaje de kilómetros y de incertidumbres. Y aquí está.

Me muestra una foto donde aparecen sus dos niñas, pequeñas y morenitas. Está orgullosa de sus hijas y de su madre que las cuida. ¿El padre? “Bueno él nunca fue muy presente, pero a veces las visita”. Sus ojos se ponen cristalinos.

Entró a Chile, después de pagar la debida, o indebida, cantidad de dinero que le cobraron en la frontera. Llegó a Santiago y de la prima nada, estaba trabajando en Viña del Mar y no la pudo recibir. Conoció a una compatriota que la llevó a vivir cerca de la vega capitalina. Ahí paga una pieza, pero como no tiene dinero aún, la paga trabajando para la dueña que tiene una fuente de soda. Por lo que le queda muy poco dinero.

¿Por qué dejaste a tus niñitas? ¿Por algo tan inseguro como venirte a otro país y sin trabajo? Me habla y sus ojos se comienzan a transformar. Está llorando. Pero tiene algo en la mirada que contagia. Se seca las lágrimas y se dice: “Ay,.. Prometí no llorar”. Le digo que no importa. Pero me responde que sí importa, que no puede andar llorando por ahí, porque nadie tiene por qué escuchar sus problemas.

“Miré, me prometí venir a Chile a trabajar para sacar a mis hijas adelante. Quiero que sean más que yo, que estudien. Y si para eso me tengo que sacar la mugre trabajando, me la voy a sacar. Pero si ando llorando por ahí, me va a ir mal. Tengo que ser optimista, pensar que me va a ir bien. Y eso lo tengo que traspasar. ¿Quién me va a contratar si me ven llorando? No, tengo que estar feliz porque, gracias a Dios, pude dejar a mis niñas con mi mamá que sé me las va a cuidar muy bien”.


En proceso de revisión, aún no terminado.

miércoles 4 de febrero de 2009

Opinión


Vivir
en Brasil



En un plan de redacción existen distintas fórmulas
que componen el p
eriodismo de opinión.

Parte expositiva:

Un gran cambio se aproxima. Después de 30 años vividos en Chile, una familia compuesta por tres hijos pequeños y su marido, recién comenzando una carrera universitaria y toda su amada parentela en la misma ciudad; hay que hacer sus maletas y radicarse en Brasil. No era sólo hacer maletas, era embalar la casa, buscar una allá para vivir, colegios para los niños,... en fin miles de cosas por hacer. Lógico aprender a hablar portugués.
Lo que más dolía eera dejar a la familia, ver llorar a sus padres por la angustía de la lejanía. Congelar la universidad, después de todo lo que significó tomar la decisión de volver a estudiar.

Parte analítica:

La vida es así. Partió con todas esas lágrimas en su corazón y en sus ojos, siguiendo a su marido que había sido trasladado a Curitiba.
La llegada fue horrible. Febrero 2001, pleno verano en clima tropical. Lo que significa un calor no menor a los 30 grados de temperatura, una insoportable humedad y lluvia por doquier, a lo que se sumaban truenos, rayos y relámpagos.

Los colegios y la casa estaban listos. Faltaba que llegara la mudanza y encontrar una buena profesora de portugués para ella y sus hijos. La dominaba el negativismo frente a cualquie
r elemento brasileño.

Sin embargo, algo fue pasando en el camino. Con el pasar del tiempo, compositor de destinos, la ropa se fue aligerando y la pena también. Las personas eran simpáticas y siempre bien dispuestas para ayudar en lo que se necesitara.

Con el portugué
s no eran tan fácil, pero los brasileños corregían con cariño y humor. Las lágrimas se fueron transformando en risas. Sus hijos se sintieron bien recibidos y, algo fundamental, si sintieron queridos. Ella también.
A medida que pasaban los meses se fueron creando lazos de amistad. La familia fue reemplazada por los amigos brasileiros. Preocupados, siempre atentos, sus casas abiertas para los niños, cálidos, alegres y optimistas. Resultó fácil acostumbrarse.

Parte enjuiciadora:

El tiempo, uno de los dioses más lindos, hizo que el nivel de vínculos se reforzara. Ya no extrañaba Santiago, sólo a la familia. En Curitiba aprendió a conocer otro ritmo de vida, más plácido. El tiempo siempre era propicio para tener una buena conversación, para meditar, para escuchar el silencio, para sentir la naturaleza. Comenzó a nacer un cariño fuerte por esta ciudad, que estaba al sur de Brasil.

Recorrer parques, movilizarse en un sistema de transporte óptimo. No tener contaminación. Nadie molestaba con las desagradables bocinas. Las personas mal humoradas
eran las menos y recibían el castigo de la sociedad. Las nubes como copos de nieve, aquellas nubes que recordaba haber visto en Santiago cuando pequeña, pero que ya no existían, pues el smog se las tragó.


Al tener tiempo para pensar, se dio cuenta de lo hostil que era Santiago. Poco amigable. Con tan poca preocupación por el otro. Sin paciencia por el que conduce más lento. Faltaba humor y risa. La contaminación había llegado al corazón de las personas, y había vuelto grises sus espíritus, por eso ya no reían.


viernes 9 de enero de 2009

Literatura



La partida del príncipe


Cada palabra, cada sonido que llega a mis oídos es de rencor y rabia. Pero recuerdo a la Mater y mi, su Alianza de Amor. Miro sus ojos y me llevan a la niña de 19 años (o 18) que selló ese compromiso. Era tan ingenua y soñadora. Sólo pedía un príncipe que la amara,... Y lo encontró. Llegó, como dijo el padre Horacio, "(...) y el príncipe se te dará por añadidura (...)".
Entonces, cómo odiarlo, cómo tenerle rencor o rabia? No puedo. Ya no sé si lo amo, pero odiarlo, no.
Sólo te pido a ti Mater que lo cuides. Ya partió de mi lado y poco puedo h
acer por él. Pero tu estás por encima de todo y lo puedes cuidar y velar por su salud.
Gracias por estos casi 20 años, que me regalaste a mi príncipe que cuidó y veló por mi, y yo por él. Pues estos 20 años fueron un maravilloso regalo.
Sólo te pido que le puedas dar esta paz a mis hijos. Cólmalos de amor y saca de sus corazones la duda, el rencor y la incertidumbre. Regálales el perdón, la paz y la alegría.

Diciembre, 2008.